Les juro que son marcas de pasar la varicela, sólo eso, y el carnet lo tengo por vivir en el barrio de San Lázaro... Y hablando de santos: hoy es día de San Drogo, patrono de los feos. Celébrenlo conmigo, porque si tipos como estos, o estos otros, han conseguido llegar al estrellato, ¡usted y yo aún podemos!
Er... Pero si llegó a este blogo buscando muertos que aparentan estar vivos; no se preocupe, el abajo firmante no sólo está orgulloso de ser un caso ejemplar del Síndrome de Cotard, sino que le mostrará encantado unos siniestros enlaces que seguramente serán de su agrado:
Las catacumbas del convento de los Capuchinos de Palermo, con centenares de cadáveres dispuestos en fila a lo largo de los corredores (1). Religiosos, militares, pintores, músicos... todos vestidos con sus mejores galas en vida. Entre ellos está "la Bella Durmiente", momia de la niña Rosalía Lombardo (2) que data de 1920.
Mi momia favorita: ni Lenin, ni el hombre de Tollund, ni Rascar Capac... ¡Jeremy Bentham! (3), economista y padre del utilitarismo.
¿Quiere usted momificar a su mascota? siga estos pasos, que junto al paragüero le quedará monísima (4)
Y lo mejor para el final. El Museo de momias de Guanajuato (6) por si solo ya es impresionante, pero no tengo calificativos para esta joya del séptimo arte que llegó a inspirar: SANTO Y BLUE DEMON vs. LAS MOMIAS DE GUANAJUATO
Tenga usted un buen miércoles ¡y viva, carajo! ¡que son cuatro días!