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Entrando en barrena (1994, lápices de colores sobre cartulina negra)Van a dar las cuatro y media de la madrugada y sigo intentando dibujar; pero todo sale mal, fatal, si es que consigo hacer algo. Pasan las horas y acabo otra noche maldiciendo y rabiando, con la cabeza llena de mierda. Llevo así una semana y necesito que pare. Esta tarde mi hermana vio cómo moría un bañista de un infarto, en la piscina municipal. Mientras intentaba auxiliarlo, el socorrista y la mitad de los usuarios se quedaron parados, incapaces de reaccionar a tiempo. Pienso en que hubiese hecho yo de estar allí y estoy seguro de que pasaría nadando al lado del pobre hombre sin reparar en sus convulsiones. Incluso es posible que saliese de allí sin percatarme del desfile de ambulancias. Me siento espeso y con el cerebro tan endurecido como las arterias. No puedo razonar lo más mínimo, sólo sentir, y no son buenos sentimientos precisamente. Que lo escriba aquí, con lo que jode saber que esta página la lee gente que me conoce en persona tampoco es muy comprensible. Supongo que lo hago de puro imbécil, por fastidiarlos a ellos con una estúpida falta de pudor, por aquello de la vergüenza ajena. Pero de vez por todas quería decir que estoy saturado, harto de haber pasado la vida encajando bromas y poniendo buena cara, harto de ejercer de confesor para señoritas con incontinencia verbal que no encuentran a quien dar la tabarra con sus frustraciones, harto de que me exijan comprensión y buenos modos unos chalados que practican todo lo contrario, harto de tantas mentiras, tuyas y mías, para justificar que somos incapaces de echarle huevos al vivir. No funciona como desahogo, pero quería soltarlo. Buen fin de semana. Puede usted seguir trabajando con la tranquilidad de saber que ni tengo una katana en casa ni media bofetada y que, además, en cuanto amanezca volveré a tomarme las putas pastillas. Comentarios» Ir a formulario |
IKE JANACEKTemas
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