Me doy cuenta de que ser ateo es muy aburrido, no puede uno encomendarse a los santos, ni tener el consuelo de blasfemar a gusto los días aciagos. No creer siquiera en Buda, Ganesha, Spiderman, la Bonoloto, los Reyes Magos o la verdad está ahí fuera le quita un poco de gracia a la vida. ¿Cómo voy a vender mi alma al diablo si tampoco creo en semejante personaje?
Así que he decidido CREER de vez en cuando, como ese que un día se planta curioso delante de la tele a ver "Aquí hay Tomate" aún a sabiendas del truño que es. Al fin podré mirar al cielo y pedir que no se fastidie otro aparatejo, no más sustos o malos rollos. Como todo el mundo.
Seguro que me va mejor de santurrón que de nihilista.
Pero para que la cosa funcione hay que creer CON ESTILO: Por lo pronto ya he encargado mis propios "Pregúntale a Jesús" (1) y "Pregúntale a Buda" (2) para resolver dudas al viejo estilo de la "Bola 8 Mágica" , nada más levantar de la cama. Y antes de salir a la calle unas tostadas milagrosas (3) , con aceite de oliva, también virgen, y unas gotas de loción "Suerte rápida" (4) , que aunque sean para perfumarse huelen a perro mojado, así que se las echo al colacao.
El "Catolic chic" no se distingue de la ropa que lleva un skater hiphopero ¡Si hasta tienen unas fundas para biblias de lo más cool !... pero como soy un poco clásico seguiré con mis camisetas desteñidas de Yoda.
Lo que sí necesito es un reproductor de Mp3 para ir con cara de lelo por la calle como todo el mundo: este sería perfecto si lo tuviesen en tamaño gigante, para ir de procesión compartiendo los grandes éxitos de Soier Soiure, la Monja Cantante.
Nada más, aconsejarles que hagan como yo y crean: a ser posible en algo que traiga instrucciones (una biblia, un Corán...) o que venga con la garantía sellada (vida eterna, ríos de leche y miel, etc...) Miren si no a este señor lo feliz que es creyendo en sus cosas. Y encima convertido en un clásico, vamos.... justo lo que me gustaría. ¡AYELUYA!