(Dibujillo hecho en mi agenda mientras esperaba la guagua tras el concierto)
Si usted no conoce a Stuart A. Staples ya está tardando en pinchar aquí , o hacerse con alguno de los magníficos discos que su grupo, Tindersticks , lleva sacando desde hace más de una década.
Anoche, las "Leaving Songs" sonaron en un directo brillante, intenso e íntimo (tan íntimo que pude disfrutarlo a menos de dos metros del grupo sin tarima por medio)
Staples da la impresión de ser una persona muy tímida. Canta con los ojos cerrados y da las gracias entre canciones con un susurro, pero se nota que disfruta una barbaridad en el escenario. La banda que le acompañó, y que incluía al guitarra y al teclista habituales de Tindersticks, fue sensacional. Todos medio trajeados, como de costumbre, con ese aire a lo Nick Cave & the Birthay Party tan elegante. Y por cierto, de ser verdad que el Auditorio de Tenerife piensa traer a Nick Cave en abril, el 2007 puede ser MEMORABLE. Espero que no sea una cuestión electoralista, (las elecciones son ese mismo mes ¿no?) porque extraña ver tanto movimiento cultural frente a la sequía de otros años.
Lo único malo del concierto de ayer fue la acústica de la Sala de Cámara del Auditorio. Es... MALA, la verdad. Algo grave que ya me había advertido gente muy melómana, aunque eso no fue impedimento para dejarse llevar por unas canciones perfectas y unos músicos de muchísima categoría.
Vuelva. Vuelva pronto, Mr Staples.
(Y aquí, el vídeo de mi canción favorita de la noche, junto a Lhasa de Shela)